Los alumnos de cuarto de primaria nos bajamos el pasado viernes al río, donde pudimos  disfrutar en un entorno maravilloso de nuestra primera sesión de interioridad del curso.

Entre árboles y plantas, pudimos sentir el regalo de la naturaleza. Por un rato, nos olvidamos del frenético ritmo diario, y nos centramos en el sonido de los pájaros, en el aire en las mejillas, y en la tierra en nuestros pies.

Fue  muy reconfortante, y diferente a todo lo que habíamos hecho hasta ahora. Seguro que repetiremos.