Os dejamos el testimonio de algunos de los voluntarios que han ido este verano a Bouaké.

“Oh yeye oh benuno”, cantan los niños mientras nos siguen. Desde primera hora de la mañana llenan de vida el centro que hemos puesto en marcha. Son la alegría de nuestra misión. Su incansable sonrisa y su corazón noble y sencillo nos enseñan que la felicidad es un estilo de vida. Al final, recibes y aprendes más tú de ellos, que ellos de la entrega que tú les dedicas. En ellos se descubre los múltiples rostros que tiene Dios. (Carlos Domingo)

Entra en el siguiente enlace para saber masde la experiencia.

http://www.tugranodearena.org/category/ctm-bouake/