Cada sábado del mes de junio hemos repartido en el colegio unos 200 menús para personas dependientes de Cáritas.

La idea surge de la demanda de ayuda para las familias necesitadas por parte de las parroquias de la zona, a través del economato de Caritas, con el que colaboramos a lo largo del año y de la solución solidaria que daban otros centros repartiendo comida; hablamos en el equipo de solidaridad de la posibilidad de hacerlo también nosotros en el centro.
Al principio pesaban más los problemas y lo veíamos como una locura, demasiadas raciones, muchas cosas pueden salir mal, hay que cumplir las normas de sanidad, cómo lo hacemos…; pero a base de dialogar y pensar alternativas factibles, acabamos teniéndolo más claro y cada vez lo fuimos viendo más posible.
Así unimos el arrojo con la prudencia, valoramos varios escenarios y pensamos en empezar con el más sencillo. Tony, el marido de una de las profesoras del equipo que tiene el mejor restaurante de paellas de Valencia, Casa Carmela, se ofrece a hacer en su restaurante paella para 200 comensales y nosotros nos encargaríamos de hablar con Cáritas y concretar la forma de repartirlas. Así que, manos a la obra.
Nuestra sorpresa fue cuando hablamos con el economato de La Fonteta, que reúne varias parroquias y con el que acabábamos de colaborar con recogida de alimentos, nos dijo que tenían unas 850 personas dependientes de ellos. ¡Madre mía! Así que decidimos hacer los cuatro sábados del mes de junio raciones para ellos, repartidas en grupos de unos 200.
Desde Cáritas nos proporcionan un listado de familias en riesgo de exclusión social, que pasarían a recoger las raciones por el dispensador que montamos los sábados en el patio del colegio por lo que hablamos con sanidad y con la policía para cerrar los detalles del reparto manteniendo la seguridad pues estábamos en fase 2 de desescalada.
Tras la aprobación del equipo directivo y hablar con diferentes grupos de la Familia Marista se decidió que el primer sábado 6 de junio, día de San Marcelino, sería el Restaurante Casa Carmela el que haría las paellas, el sábado 13 los profesores, el sábado 20 los Antiguos Alumnos y el sábado 27 lo haría Serunión.
Así que el primer sábado nos juntamos un grupo de 12 voluntarios entre profesores, hermanos y antiguos alumnos, recogimos las 230 raciones del restaurante y las repartimos. Entonces todas las dudas se disiparon, nos dimos cuenta de que juntos podemos hacer mucho.
Puestos manos a la obra preparamos para el sábado 13, 4 paellas de 50 raciones y una quinta de verduras para un grupo de musulmanes. Contamos con un primer turno de cocineros formado por un grupo de 25 profesores y padres y un segundo turno para emplatar, limpiar y repartir con un grupo de 20 voluntarios. Ahora es el momento, Ahora la Familia Marista se mueve para estar cerca de los Montagne de Ahora, cerca de la periferia. Hoy el grupo encargado de hacer los menús ha sido el de antiguos alumnos que ha presentado fideuá de carne y se han hecho 50 menús más para Amigos de la calle, dependiente de jesuitas. El próximo sábado es SERUION la encargada de la preparación junto con un grupo de voluntarios para el reparto. La implicación de la Familia Marista es increíble y su corazón y solidaridad inmensos.
¡¡Y esto es sólo el principio….!!

Aquí os dejamos una pequeña muestra de la solidaridad marista en imágenes.

GRACIAS A TODOS por formar parte de esa gran familia.