En estos momentos de dolor por los atentados de Barcelona expresamos nuestro apoyo a las víctimas, especialmente a una de las familias del colegio marista de Rubí, que ha perdido en los atentados a su niño de 3 años. Que la Buena Madre acoja en sus brazos las vidas que se han ido y que Dios acompañe a los familiares que lloran las pérdidas. Rezamos por ellos.