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Breve Historia del Centro

Los hermanos Maristas en Valencia, su historia a través
del tiempo.
INICIOS
En 1897 llegan a Valencia los hermanos Floriberto (francés),
Remigio (italiano) y Marcy (suizo) y el día 15 de septiembre
de ese mismo año abren el primer colegio marista en Valencia,
en la calle Portal de Valldigna.
I.-
Poco a poco va creciendo el número de alumnos, llegando a 1.045 en el año 1899. Durante estos tres años el colegio
fue denominado Academia Políglota Mercantil. Fueron
estos hermanos quienes trajeron a Valencia la carrera de Comercio.
Ante el rápido aumento de alumnos y actividades, este local
les resulta pequeño, y en junio de 1900 se trasladan al número
14 de la calle Roteros. A partir de ahora ya tomará el nombre
de Colegio Sagrado Corazón.
En 1902 se considera necesaria una nueva ampliación y el
colegio se instala en la Plaza del Carmen, núm. 4, antiguo
Palacio de Pineda y hoy sede de la Universidad Menéndez Pelayo.
La fama de los Hermanos Maristas se extiende debido a su pedagogía
vanguardista. Tanto es así que en 1903, el Hno. Guiberto
abre un colegio innovador, una especie de colegio de educación
infantil, en lo que hoy es el Paseo de la Alameda.
De nuevo, la necesidad de espacio marca un nuevo cambio en 1913:
las clases de segunda enseñanza que se impartían en
el Colegio de la Plaza del Carmen se trasladarán al número
6 de la calle Játiva, teniendo dos comunidades diferentes
de Hermanos.
No cabe duda que esto fue una auténtica peregrinación
de sedes escolares, teniendo que acomodarse a las condiciones de
local alquilado o comprado, porque en estos primeros momentos de
acomodación no se pensaba todavía en una sede definitiva.
II.-
Un segundo momento lo marcará el traspaso de ambas sedes
al número 5 de la plaza de Mirasol. Esto ocurrió en
1915. Durante la República el colegio tomó el nombre
de Liceo Mayáns. Al acabar la guerra, dado el creciente aumento
de alumnos y para mejorar las prestaciones fundamentalmente a los
alumnos mayores, se alquiló, en 1941, un caserón de
los Marqueses de Dos Aguas en la calle de Libreros, hoy sede de
la Bolsa de Valencia.
III.-
Llegado el momento, se echa en falta una solución más
duradera. Es necesario salir de estos espacios insuficientes y buscar
un lugar para una construcción de nueva planta y que se adapte
a las necesidades del momento. La zona del nuevo ensanche de la
Ciudad parece ofrecer las condiciones adecuadas y en la década
de los 40 se adquieren varias parcelas que formarán un solar
de suficiente amplitud, situado en el cruce de lo que serán
las calles de Salamanca y Reina Doña Germana.
Con la edificación del actual emplazamiento comenzará
la tercera etapa de los Maristas en Valencia. Las obras comienzan
el 9 de abril de 1950 encargándole esta nueva construcción
al entonces director del Colegio el H. Juan García Velasco.
Como arquitecto actúa D. Enrique Viedma Vidal y como constructor
D. Vicente Muñoz Pomer.
En enero de 1953, ya pueden ser ocupadas un buen número de
aulas y los días 3, 4 y 5 de octubre, inicio del curso académico
53-54 se celebran las fiestas de inauguración siendo su primer
director el H. Javier Rafael.
Poco a poco se van perfeccionando algunas de sus instalaciones.
Cabe mencionar la capilla dedicada al Sagrado Corazón de
Jesús. En el ábside de la cabecera aparece pintado
el Padre Eterno en su trono de mandorla, recibiendo la súplica
de Nuestra Señora. A la izquierda, San Marcelino ofreciendo
un ramo de flores a la Virgen. El centro lo preside una imagen en
madera del Sagrado Corazón.
Tras el H. Javier Rafael, han estado al frente del Colegio los siguientes
Hermanos: H. David Sebastián, H. Luis Minguillón,
H. Víctor García, H. José Antón, H.
Juan Manuel Tomás, H. Arturo Moral, H. Aurelio Santamaría.
Pero el colegio, tanto en sus instalaciones como en su organización
se ha ido modernizando y no ha parado. En el curso 86-87, el colegio
pasa a ser mixto.
A los cien años, en 1997 se celebra el Centenario de la presencia
Maristas en Valencia y se culmina el proceso de ampliación
mediante la compra de unos locales colindantes. Así se ha
podido dotar al colegio de una pista polideportiva cubierta, gimnasio,
tatami, vestuarios, laboratorios, aulas de tecnología, bibliotecas
y aulas destinadas a los más pequeños del colegio:
los alumnos de infantil.
Toda esta obra tiene el deseo de proporcionar los medios para lo
que quería Marcelino Champagnat, fundador de los Hermanos
Maristas: CREAR BUENOS CRISTIANOS Y RESPONSABLES CIUDADANOS.
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